SOIDA

 Lado inverosímil. Nada más, una maldita penuria que asoló letanías.
Todo vuelve a a confluir, no se separa, no se transforma, nada cambia.
 No fué más que un vástago de excusas y llegó a donde hubo de sí.
Sin remilgos.
Ser pretérito indefinido para pasar a ser futuro imperfecto.

 La viña encharcada.
Se escapa el vino sin cosecha.
YA PARTIÓ.
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